‘Tomorrowland (2015)’ o más bien Tumorland

Tomen Tomorrowland por el viaje cinematográfico al parque temático del futuro. La película nos presenta los espacios como si fueran Disneyland, es más, la historia PARTE en el parque Disney.  La película parece querer cumplir el propósito de iniciar a los niños en la ciencia ficción, para interesarse más tarde en los clásicos (veremos cameos en la película de algunas de las más conocidas ficciones del siglo XX): The Day the Earth Stood Still, Star Wars (¿se pavonean de tener sus derechos?)… Si se ha sentido nostálgico al leer esto y cree que esta película es para usted, está equivocado.

Disney puede hacer buenos taquillazos. Piratas del caribe sigue ahí. Tomorrowland sin embargo no se encuentra muy por encima del estándar de Disney Channel, ¿quién sabe qué hubiera pasado con Space Buddies si hubiera tenido más presupuesto? Algo parecido a lo que le ha ocurrido a Tomorrowland. Lo cual es una pena, porque en esta producción se encuentran Brad Bird y  el gran Damon Lindelof, que  queda encorsetado bajo las órdenes de Disney a hacer una peli de niños. En efecto, es una superproducción con George Clooney o Hugh Laurie, pero eso confunde: esta película es para niños vendida bajo una fachada pseudo-ciencia-ficción. Su ambientación retrofuturista me ha dado una sensación parecida a Bioshock Infinite.  ¿Cuál es el hilo conductor? No hay una trama definida, lo único que impulsa la trama es una sugestionada necesidad de encontrar Tomorrowland, El Dorado de los científicos. Al principio le falta linealidad; es tan disperso como el tratamiento estético, que nos guía adelante y atrás en el tiempo. A los diálogos les falta fuerza, algo más visible cuando los recita un niño actor. La historia no se encauza hasta la hora de metraje, y eso es un cruce del umbral (ese punto en que el protagonista ya no se puede desentender de la aventura) muy, muy tardío. El principio de la película se establece la mitología, aunque la única luz en ella parece ser Britt Robertson, la única actriz aportando un poco de naturalidad a su personaje.

La película tiene sus buenos momentos, esas escenas del broche y los Campos de cereales son originales y interesantes. Incluso los primeros momentos entre Cassie y Athena, la reclutadora de Tomorrowland, tienen un buen ritmo. George Clooney, el cascarrabias, es plomizo, su personaje no ofrece valor por encima de ser un puente a un ruinoso Tomorrowland, o yo qué sé, ser la fantasía de chicas adolescentes con el complejo de Electra. El guión está hinchado de mucho “no sabes a lo que te enfrentas y tampoco te lo decimos” sobre algo que no tiene mucho misterio.

En el lado bueno, la moral del poder del optimismo. En el lado malo, como en minutos la pelicula se transforma en la aventura de acción preferida de la escuela primaria dejándolo a usted–que acompaña a su hijo al cine- fuera, ¡pringado!.

Lo mejor: algunos momentos divertidos, el trigal.

Lo peor: con la fuerza natural que da el cine, valía la pena arriesgarse con un guión mejor, no con una película de tarde dominguera.

La” nota: 4tomorrowland-disney-still-trailer

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‘Perdiendo el Norte (2015)’: autocompasión española

Actualmente la película Española más taquillera del año. La película sigue a Braulio y Hugo, dos jóvenes españoles de la generación del tofu generación perdida, en su búsqueda de trabajo en Berlín.  perdiendo el norte

Hay que decir que es una buena película -digo- buena dentro del cine comercial Español, siguiendo esa oleada propulsada por el éxito de Ocho apellidos Vascos, a la cual no tiene nada que envidiar y partiendo de una estructura de rendimiento comercial propia de ATresMedia; así tomando estrellas de los éxitos televisivos adolescentes de fines de los dos mil: el guaperas Yon González, acompañado por Blanca Suárez y Úrsula Corberó. Por otra parte, salva el punto flaco de A3 (la comedia) explotando el talento (según como se mire) del director de Aída, Siete Vidas, Que Se Mueran Los Feos… quien a su vez apuesta contínuamente por Carmen Machi y Javier Cámara, quienes proveen un apoyo irrechazable en la gran pantalla. En otras palabras parece que se busca un punto medio entre las narrativas de los taquillazos de A3 y las comedias Mediaset.

La película está plagada de puntos dónde el público potencial se pueda ver reflejado fácilmente. Es una producción donde te hueles el papel de los personajes a distancia: el chico encuentra a chica está cantado desde el primer choque; sabes que el personaje de Esparbé es el payaso; sabes que José Sacristán ha venido a contar su drama personal, y te lo escuchas, pues porque tampoco molesta. Cada uno esta ahí para provocar algo, empezando ya por Yon y Blanca, que son sex-simbols de la televisión y han sido la principal razón por la que entraras en esta sala y terminando por los muchos secundarios más planos que un chicle en las ramblas, algo con lo que el género siempre se muestra muy permisivo.

El guión de esta película se inspira en la crisis, los recortes y la fuga de cerebros. Temas de noticiario que siempre aportan un bonus de identificación. Al fin y al cabo llevamos unos años de mucho derrotismo y todo el mundo está familiarizado con las desventuras de Rajoy. ¡Aunque quizás a veces se repite demasiado?

Los personajes, como ya dije, son sencillitos, aún así nunca defrauda ver a una polifacética Blanca Suárez a la que el cine español se le queda corto. Con un gran dominio de los idiomas así como dotes interpretativas, sería un desaprovechamiento que no le dieran más papeles ambiciosos, aunque este, de chica sensible, lo clava. A Yon le toca hacer de fanfarrón, su especialidad. Y aquí viene lo interesante: lo que podría haberse convertido en hora y media de reírse de Julian López, no es, ya que acaba teniendo un personaje medio-serio. Quien se lleva más risas es Miki Esparbé, un camello drogadicto que vive con los protagonistas, muy feliciano y a la vez voluble que, mayoritariamente, se ríe a carcajadas de todo. Y tú también, porque es entrañable.

Ante ustedes una película comedia romanticoide, que va derivando hacia la comedia de situación, hasta el punto en que no sabes si estás viendo cine o televisión. De hecho, Antena Tres ya apuesta por una serie sobre la película: Buscando el norte, porque a los de la televisión generalista esto se le da muy bien; producción en serie de contenido, que siempre cumple bien sus gratificaciones, pero que nunca podrá aspirar a diferenciarse o perdurar.

Lo mejor: un buen tratamiento del alivio cómico, unos actores muy majetes.

Lo peor: la predictibilidad (aunque lo único que buscas es un buen rato), banda sonora entrometida y manipuladora sin ser necesario, y otras discontinuidades en el sonido.

Flamante indiferencia hacia: Chicote y el otro señor del Mediamarkt.

La nota: 7, aunque rebosa de lenguaje televisivo para considerarse cine. ¿TV movie at best?

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Birdman (2014) o la inesperada virtud de la ignorancia

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Alejandro González Iñárritu, director mejicano de otros films como 21 gramos, o Babel, consiguió la noche de domingo tres galardones para sí y un total de cuatro para su película, lo que hará que una película de autor, tan extraña como lo es Birdman, seguro  rebote y vuelva a todas las salas. Su llama ya se extinguía en los cines de Barcelona al mes escaso de llegar, mientras que la también oscarizada Boyhood, por otro lado, rondaba por las salas desde hacía seis meses (según SensaCine).

Parece que la academia peca cada vez más de primar en la mediatización de Los Oscars como espectáculo televisivo en prime time, desvirtuando el arte del cine, fijándose en el envoltorio más que en las joyas que pueda contener. Tras una desmejorada gala, llena de selfis y vestidos caros, la velada cae en la banalidad con una sola cita de Iñárritu: al preguntársele sobre por qué creía que Birdman ganó a mejor película y su anterior Biutiful no, el director responde:

No lo sé, el Oscar no tiene ninguna lógica

En efecto, la crítica es incontrolable, y ese también es uno de los profusos temas que se tratan en Birdman. La crítica puede decir misa, una película no es mejor o peor que otra sino en tanto que cumple una necesidad vital de artista por expresar. La opinión es incontrolable, y desata ríos que no se pueden controlar ni siquiera con la ayuda de Twitter. Cada pieza de arte es un mundo cerrado que debe entenderse con todas sus carencias y valores así como su contexto. Las tripas, el “alma” de la obra y su autor, es algo que los críticos no suelen valorar, así en Birdman, se estata:

Una cosa es una cosa, no lo que se dice de esa cosa.

Esta cosa son muchas cosas: es una película, es la identidad personal… Hay una multiplicidad de lecturas del mismo texto, como por otra parte veremos en Birdman. El guión de este filme sublima con las segundas lecturas que se puede hacer del mismo, aunque podemos verlo de manera más clara con la obra que el protagonista escribe, dirige y protagoniza. Esta obra dramatúrgica, basada en la historia de Robert Carver es What do we talk about when we talk about love, cuyo título ya nos habla de la naturaleza identitaria del amor y la necesidad de establecer un verdadero significado a la palabra amor.

En este sentido, la realidad se distribuye en dos capas: el pescado, y su visión distorsionada desde fuera del agua. En la obra dentro de la película, captamos los matices que los actores presentan sobre el escenario, como influye su situación personal en la lectura de textos, o como nos llegan a nosotros respecto a lo que sabemos de esos intérpretes. Así veremos la misma escena de teatro tres veces, pero jamás será la misma, porque tanto los actores como los espectadores (sí, tú también) han cambiado interiormente.

Birdman difumina los lindes de la realidad y cuesta estar seguro de cuando algo ocurre en la realidad, o es puro texto teatral, o bien sucede en un plano subjetivo. El protagonista Riggan Thomson nos muestra sus discusiones con su alter ego vestido en mallas; residuo de su paso por el cine que le encasilló en un personaje que no le define. Emplear al actor Michael Keaton en este papel potencia la idea, dado su pasado como Batman.

El falso plano secuencia que constituye esta película es una maravilla técnica, y es otro rasgo diferencial de la misma. Hace de Birdman una experiencia inmersiva, haciéndonos sentir un personaje más, acompañada con música de percusión de falsa diégesis.  Aun así, la unidad visual del plano secuencia no quita que haya elipsis temporales, dándole al visionado de la cinta un tinte onírico.

Súmale a eso la actuación de Edward Norton, Naomi Watts y Emma Stone y tendrás un éxito de taquilla justificado.

Lo mejor: la actualización de la técnica del falso plano secuencia continuo propio de La soga (1948), eliminando la excesiva teatralidad de esta, pero con más interés que El arca rusa (2002). También un guión lleno de subtextos.
Lo peor: puede llegar a ser confusa. También un agobio si no hay interés por su parte técnica o ambiente sonoro. Así que si lo que buscas es pasar un rato entretenido, siempre puedes quedarte con la comedia de enredo Noise Off, también sobre el teatro donde los protagonistas son personajes y actores a la vez, pero te estarás perdiendo la  profundidad reflexiva y dramática de Birdman.
La nota: 9/10. Una experiencia irrepetible.
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‘Sinsajo'(2014): una revolución de andar por casa

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Sinsajo es una película que amasará una fortuna, no lo dudo, estaba siendo puesta por los aires desde ya hace tiempo. Por eso no puedo seguir el post sin desrecomendarla, dadas las espectativas que haya podido causar.

Esto es Hollywood, y las sagas venden. No me quejo de que hayan partido Sinsajo en dos mitades; no es que no haya material desde el que contar historia y no se dejan mucho del libro, sin embargo el resultado acaba siendo soso. A ver, que cosas pasan muchas, pero desde el libro, ya ninguna tiene sabor a clímax. Peor aún, no tiene desenlace más allá del burdo “continuará” que todos esperábamos.

Es bastante fiel al libro, si no contamos variaciones que se arrastran de las demás películas como es la adopción de Effie Trinket como alivio cómico (personaje fugaz en la primera novela). Es más, la adaptación de la canción El árbol del ahorcado es una maravilla, todavía más con la voz original de Jennifer Lawrence. Sin embargo, el cine ha dado un toque descafeinado a los pasajes originales del libro, que resultaban crueles a ultranza. Las mismas acciones involucraban más sangre. Aunque muere mucha gente, no parece haber la explicidad del libro; el equipo de maquillaje de Katniss era torturado por el distrito 13, por ejemplo; y es que ahorrar en actores pasa factura: ¡Que nadie le ponga una mano encima a Effie!

Si Effie toma el lugar de 5 personajes, os podéis imaginar que los recortes siguen por aquí y allá: esto hace que tengamos un elenco reducido, que se encarga de todo y que no parece tener contacto con otros personajes. ¡Que el motor de la revolución son a penas diez personas, con sobrecalificación laboral como cámaras, soldados, conspiradores y especialistas de acción a lo misión imposible! Vamos, que no hay quien se lo crea. Todo el distrito 13 es prorevolución, ¿y no pueden encontrar a nadie como escolta en una misión? Siguiendo con los actores, ahora es cuando una buena o mala elección del cásting pasa factura; Sam Clafin (Finnick Odair) no cumple ni de lejos, Woody Harrelson (Haymitch) está tremendamente desaprovechado y Lawrence se encuentra con la difícil tarea de fingir no saber actuar y ser lo más decepcionante posible sin que se note exagerado. ¿Lo consiguió? Bueno, yo que sé, estaba distraído por el doblaje.  Por suerte Julianne Moore es un fichaje decente (aunque tampoco destaca) y Hoffman sigue pululando por ahí después de muerto y… ¡Es que ese tío no sabe hacer otra cara?

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Arena de batalla, niños asesinos, reality show, revolución… Bla, bla, bla. Suena bien en un principio, y cualquier adolescente en su momento se leyó los libros del tirón, pero cuando se produce el salto a Hollywood emerge el problema de raíz que siempre estuvo allí, pero solo al verlo en pantalla se vuelve tangible. La verosimilitud.

Como adolescente que es Katniss, que lidere una rebelión es muy, muy poco creíble. Más si se trata de una chica traumada, frágil y medio loca que necesita sedación con cada crisis de ansiedad. Sí: estamos poniendo el mundo a manos de una niña de ¿16?¿17? que lo único que ansia es reencontrar a su amor Peeta, así que pones la revolución a servicio de una historia de amor adolescente, lo cual es totalmente fantasioso.

¿Sabíais que en el libro Coin (“generala” del distrito trece) condena a morir a Katniss y todos sus amigos en caso de que fracase? Un conflicto vida-o-muerte siempre impulsa muy bien la lectura, pero quizás es redundante en contexto de guerra. Se puede hacer la vista gorda con esta exageración en el drama en el género juvenil, pero en la superproducción de Hollywood se obvia como si quisiera ser más seria cuando en realidad, sigue siendo absurda.

Todo esto, y un final sin final que no genera suspense alguno hacen de esta película un tocho cochambroso. Si lo hubiera sabido no me gastaba el dinero ni para ver como actuaba Jennifer Lawrence.

Lo mejor: … Busca The Hanging tree en iTunes. Te ahorras pasar por taquilla.

Lo peor: Sí, esta peli es lo peor. La nota: 3,9/10

‘Perdida (2014)’: todo un hallazgo

  Perdida (Gone Girl) es la nueva adaptación de David Fincher que no deja de sorprender. La asombrosa Amy es un personaje mediático alabado por el mundo que desaparece en el quinto aniversario de su boda. Para Nick, la búsqueda de su mujer en plena crisis matrimonial revelará que no conocía a su esposa en primer lugar.

gonegirl2Esta película es lo que se vale la entrada al cine. El guión y el montaje (que se aleja del estilo del corte) son sus puntos fuertes. Es larga. Sí. 148 minutos. Se termina cuando debe y no necesita más, aunque no por eso no nos tiene inmersos hasta el final. Puede que a la primera hora se sienta larga de repente, pero eso es porque tiene una estructura curiosa, que sin duda, causa confusión al principio. Donde cualquier otro hubiera concluido la historia, Fincher decide continuar y incluir y desarrollar nuevos giros que conlleven una historia crecientemente compleja asentada sobre la información ya dada. De hecho, tiene la valentía de explotar el guión hasta las últimas consecuencias.  Así, Perdida presenta una marcada estructura en tres partes, cada cuál mostrando su propio clímax que funciona las veces de desencadenante de la siguiente parte.

Cabe resaltar la caracterización de personajes y sus actores asignados. La chica ‘ida’ del título, que se nos introducirá a través de flashbacks, es el personaje más conseguido y destaca por sus tendencias al subconsciente Freudiano, con un ser formado por las imposiciones sociales que acaban por desbordarnos a cada uno de nosotros cuando nos dejamos influir. La actuación de Rosamund Pike tiene momentos chocantes que me dejaron meciéndome en la butaca.

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Los sucesos consiguen hacernos dudar en algún momento, aunque es una fase rápidamente resuelta, a diferencia del libro original que mantuviera ese punto de vista variable y, a momentos, mentiroso. Y es que para que todo tenga sentido, a veces hay que razonar según opciones improbables.

En general, los actores cumplen correctamente. Es más, no tengo ninguna queja de las que habría hecho habitualmente sobre Ben Affleck, que hace su papel sin sobresaltos. Algunos secundarios también tienen su popularidad y es interesante verlos en esta propuesta – y en un papel tan divergente de sus habituales que puede que no los reconozcáis-: Neil Patrick Harris (How I met your mother) y Carrie Coon (The Leftovers). Por decirlo así, el cambio de actitud es tal que a Coon no la reconocí hasta pasada media película.

Una película de las de misterio con continuas vueltas a la tortilla, que revaloriza una historia ambiciosa.

Lo mejor: la evolución de la trama

Lo peor: ¿Demasiado larga? ¿Un antagonista con demasiada suerte?

La nota: 9


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‘El corredor del laberinto (2014)’: maze fails to amaze

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Esta película de 2013 está basada en el libro de James Dashner y ha estado un año pensándose bien si quería salir en España (no me sorprende). Adelanto que no vi el tráiler, simplemente entré en la sala y dejé que la película hablara sola.

Es una película de acción juvenil, con un elenco joven de estrellas como Dylan O’Brien (Teen wolf), Thomas Brodie-Sangster (Love Actually, Game of Thrones), una Kaya Scodelario (Skins) donde bien se podría haber puesto una Kristen Stewart y un fuera de lugar Will Poulter (desde que hizo Somos los Miller, ya no le pega ningún otro papel).

Hasta aquí bien, ¡juvenil con efectos especiales! Pero desgraciadamente se queda muy lejos de las grandes del género. ¿Quizás será porque los personajes son en casi su totalidad masculinos? Además, el ingrediente “romance” no se usa y solo se sugiere como lejano con el personaje de Teresa.

Pero es que además, independientemente de lo buena o mala adaptación que sea, el guión va justo.

Por muy in media res que sea el planteamiento, no deja de ser largo y correoso. Quiere invertir demasiado tiempo en crear una mitología propia, cuando de hecho se está hablando de cosas que existen en la realidad y reciben un nombre distinto en el laberinto. Por suerte, la segunda mitad es más movida y se hace entretenida.

Ya luego llegamos a los puntos que el guión resuelve de salvas. Un reguero de situaciones demasiado casuales si el giro de guión último no se diera, y aún así. (Ver párrafo spoiler en blanco).

O'brien Jogging bonito

O’brien Jogging bonito

Cabañas de cáñamo más resistentes de lo normal. Un grupo de geos en el lugar del salvamiento en el momento idóneo, con ganas de salvar a los chavales pero incapaces de plantar su helicóptero en el claro. Científicos muertos y sin descomponer, que después se levantan cuando no sabían del cierto cuanto tiempo tendrían que hacer el teatro. Un vídeo de suicidio montado perfectamente con imágenes ilustrativas (con máscaras puestas a priori, supongo). Y un propósito revelado a modo de desenlace, pero que carece de sentido por muchos si no se desarrolla, ya que sí alguien es tan valioso, yo no lo arriesgaría a vida o muerte.  Incluso se permite avanzar la

trama por clichés como la muerte

dramática o el antagonista desesperado. (fin de spoiler.)

Soltadas las quejas, lo compensaré alabando el CGI. Es una película de las que se ruedan en sala verde. Los efectos son muy resultones, plasman grandes arquitecturas y te puedes plantear si está hecho en plató. Aunque claro, si haces travellings complejos algún momento puede cantar un poco. En general la ilusión no se rompe si no miras las sombras. Lo malo es que el esfuerzo en conseguir escenas fotorrealistas son una traba para conseguir planos o colorismo creativos.

Es una película de “aventuras”, y algo de acción en croma fotorrealista. A poco más aspira. Me esperaba algo más Señor de las moscas, pero ni de lejos. Si lo que quieres es ver son laberintos cambiantes, mira Cube.

Lo mejor: El CGI, por decir algo.

Lo peor: Guión cogido con pinzas.Maze-Wall-2-Comp-1024x575

La nota: 6,5

“LUCY (2014)” y qué hacer con tu vida (Spoiler-free)

Lucía era que se era una choni poligonera perdida en Taipei (¿lo cualo?) que por malas influencias y tal y cual termina con una bolsa de droga en el estómago y que pim que pam. Eh, pero que no se queje, ¡que es de diseño!

La bolsa revienta -eso es más serio- y Lucy se transforma dolorosamente en una ingeniera titulada y con trabajo gracias a su capacidad de hacer límites al zero y derivadas de Fourier. ¡Ja! ¡Picasteis! Ni con ciencia-ficción se terminará el paro.

Como ya sabréis, ese viajecito que hace el chute azul por dentro de Lucy a lo Jimmy Neutron no la hace más lista en ese sentido, sino en un sentido casi cósmico casi místico casuístico. Del de: veo un cuadro minimalista y lo entiendo; los macros de Word son muy útiles, y así también con toda la biología y electromagnética.

Proseguidamente, lo que yo más ansiaba ver: telequinesis, control de tejidos y otras habilidades que no desvelaré. Oh, dulces poderes mentales… Pudieran bien ser la trama principal del filme, pero no fue así. Resulta que Lucy al ser tan lista comprende el sentido de la vida sólo mirando alrededor y entra en estado de no saber cómo reaccionar, sobretodo cuando comprende que al nuevo ritmo de reproducción celular de su organismo no durará más de unos tres días.

Entonces, su nuevo objetivo aparece: sobrevivir hasta poder traspasar sus conocimientos a los licenciados. Entre ellos Morgan Freeman (de la sección de actores “único actor que se ve últimamente cuando vas al cine”). Para hacerlo, deberá conseguir el resto de la droga para su propio consumo, matar al mafioso aguafiestas que la puso en éste lío Chon Choi Min-Sik, y aliarse con un policía francés que poco pintaría aquí si la peli no fuera de Besson.

Visualmente tiene cosas buenas, colorinchis, camisetas que se transparentanLucy-2, y los ojos de Johansson siempre lucen bien resaltados con luz de aro.  Me gustó la intensa persecución de coches al final y ver a Johansson en efervescencia (cuando no se balanceaba retrasadamente de una cadena arruinando una muy buena escena).

El gran pero está en el trailer. Eso de que el trailer no esté acorde con el argumento hace que enseguida desacreditemos lo que estamos viendo. Incluso los primeros minutos, que usan unos planos recurso simbólicos (lo cual veo original) son cortados en estilo en la siguiente escena para no volver a aparecer. En resumen no consigue mantener la expectativa. El personaje de Lucy es un poco vacío: muy badass pero sin nada que contar.

Aparte de tratarse inesperadamente del seminario de biología al que siempre me hubiere gustado acudir, esta peli se desvía de mi expectativa de ver poderes mentales a mamporros y es muy trascendentalista sin llegar a escarbar mucho en una interpretación del universo propia del autor.

Si me hubiera de decantar por una interpretación, diría, que la incerteza de vivir da el sentido a vivir. Y por eso al final Lucy… Lucy…*****

Vamos, que Lucy ha montado un buen pollo, aunque lo que a mi me apetecía era ternera con salsa de ostras. Por eso determino…

Lucy in the sky with diamonds.

Lucy in the sky with diamonds.

Lo mejor: Momentos de acción/ la transformación/ el principio/ mesa de operaciones (¡Vaya! Pues resultó ser más de una cosa…)

Lo peor: La pinza que se le va con lo que quiere contar y lo que nosotros queremos ver. ¡Coñazo…!

La nota: 6,5 por Johansson.

Recuerdo tu leche en mi boca... 
            ~Lucy
¿40%? ¡Olé la inteligencia de los delfines!